El ejército israelí se encontraba ayer en alerta en la línea del alto el fuego con Siria, en los Altos del Golán, un día después de disparar contra varios palestinos que intentaban cruzar la frontera. Esto causó 23 muertes y unos 350 heridos, según Damasco. Estados Unidos y la ONU expresaron su pesar por los muertos y exhortaron a Israel y Siria a ser «moderados» y a abstenerse de cualquier «provocación».