Jaime Grill es el único soldado ruso que combatió en la segunda guerra mundial (1939-1945) que vive en Uruguay. Su historia en esos siete, tal vez ocho años, lo pone en el torbellino de un mundo convulsionado, lo hace vivir en Polonia, Rusia y Alemania sin moverse de su pueblo natal, sobrevivir varias veces en circunstancias extremas, le hace recordar dos caballos blancos que eran como leones, es amparado por un Schindler que no figura en internet, Fati, pero que efectivamente lo salva a él y a sus padres entre tantos otros, lo lleva a arriesgar el suicidio para salir de Katakurgan, un pueblo uzbeko casi todo bajo tierra, y termina enrolado en una fuerza de elite rusa, el 5º de Guardia, que es la que se encuentra con los aliados en el Elba, la que libera Auschwitz, la que toma Berlín por el sur. Y reencontrar a sus padres en una historia mágica de casualidad y constancia. La familia es muy importante para él, y él es judío pero no sufrió el antisemitismo en la vieja URSS. Eso sé hasta ahora.