Pese a las sanciones y protestas internacionales, el régimen sirio parece dispuesto a reprimir sangrientamente cualquier protesta, en acciones calificadas de «atroces» por la vecina Turquía y «espantosas» por la Casa Blanca. Mientras los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU no se ponen de acuerdo sobre una resolución que condene esta represión, Estados Unidos exigió que «cesen inmediatamente» «la violencia y la brutalidad».