El presidente José Mujica anunció ayer, junto al vicepresidente Danilo Astori, un sorpresivo cambio. Sustituyó a la titular del Ministerio de Desarrollo, Ana Vignoli, por el ministro de Salud, Daniel Olesker. El cambio apunta a potenciar las políticas sociales. «Le ha tocado bailar con la más fea, ha puesto de su parte la mayor entrega y no tenemos reparos. Esta es una cuestión de estrategia que estaba trazada», dijo ayer Mujica a la hora de justificar la salida de la ministra Vignoli, quien había sido cuestionada tiempo atrás por su falta de concreciones en el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y en los últimos días recibió críticas desde el propio Frente Amplio por las cinco muertes que causó el frío polar.