A 17 años del atentado, y de aquel acto espontáneo, nuevamente la lluvia convocó a los paraguas que «no pueden detener las lágrimas que derramamos», dijo Susana, una de las familiares de las víctimas, convocadas ayer en la calle porteña de Pasteur al 600. A las 9.54 sonaron durante un minuto las bocinas que, de manera simbólica, representan el error. La actriz Soledad Silveira y el actor Boy Olmi leyeron junto a integrantes de la comunidad judía el nombre de los 85 fallecidos y la edad de cada uno de ellos tras el grito de la multitud que los recordaba con un «presente».