La mente humana y los procesadores de los computadores son más similares de lo que creemos. Tal es así que “los científicos de la computación se vieron confrontados a un problema técnico que los llevó a inventar métodos de búsqueda de información en sistemas artificiales (como son las redes y computadoras), similares a los que la Naturaleza instaló en el cerebro de los seres humanos (…) no se trató de ´maquinizar` a los seres vivos sino más bien lo opuesto: ´biologizar` a las máquinas”, explicó Eduardo Mizraji, de 62 años de edad, doctorado en Medicina (por la Universidad de la República) y máster en Matemáticas por la Universidad de París 5. Desde 1990 es director de la Sección Biofísica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República. Su prolífica producción académica comenzó en 1980. Actualmente se dedica a la investigación en el área de las teorías neurocomputacionales.