Leímos, nos indignamos, reaccionamos, fue condenado por el gobierno nacional y todos los sectores políticos del país así como por diferentes referentes sociales; quisimos creer que no era verdad, pero la realidad fue más fuerte. Las declaraciones negacionistas de la Shoá planteadas en Uruguay por el Embajador Iraní no pasaron en la indiferencia. Parafraseando lo manifestado por una sobreviviente, si este señor tanto sabe de lo sucedido en Europa en los años 30 y 40, ahora le toca decir donde están y como murieron las familias de millones de seres humanos que quedaron huérfanas. Sería la obligación, pero no creo. Sabe muy bien lo sucedido. Es totalmente conciente de estar falsificando la historia. Negar un crimen es volver a repetirlo, olvidar a sus víctimas es enterrarlas nuevamente, no hacer justicia es dejar de lado nuestra dignidad.