La agencia de noticias EFE no tiene credibilidad, ni es objetiva, pero si claramente antisemita. Hiriente, hipócrita e hiperbólica, exagera o amplifica unos detalles y mimetiza otros, para que no se vean con la claridad necesaria. Ciertamente carece de ética deontológica, para ser un medio de comunicación que pretende ser veraz y objetivo. La agencia EFE mantiene una dictadura informativa que se extiende por todo el mundo, con un marcado sello antiisraelí y a la vez con un inusitado apoyo al terrorismo islámico, disfrazado de «causa palestina». No solo distorsiona la realidad, también la recorta, como hizo con las fotos de los islamistas turcos de la primera «Flotilla de la Libertad» reconocida ahora como «La Flotilla Gazapo».
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