La Europa del siglo veintiuno, está anclada en el más sórdido pasado, donde el colonialismo imperialista, se trasformó en antisemitismo y este a su vez en un despótico desprecio a Israel como nación soberana. El “Holocausto Europeo” no fue solo en la Alemania nazi, en toda Europa se levantaron las hordas diabólicas contra el judío y su judaísmo, contra su cultura, su conocimiento y su prosperidad. Alguien podría ingenuamente pensar que esta “postal de realidad” es del pasado y que una moderna Europa ha pasado página a su historia, dejando atrás el antisemitismo. Nuestros mayores, aquellos que han pasado por el más vil y perverso periodo histórico de esta Europa, se llevan las manos a la cabeza y al corazón, horrorizados por lo que ven y sienten hoy en día. Tienen miedo. Las mismas sensaciones que experimentaron en el pasado, las están viendo y sintiendo en el presente. La Europa de entonces se parece cada vez más a la Europa de nuestros días.