El único judío que está en Libia, el psicoanalista italiano David Gerbi, abandonará mañana, martes, su país natal para descomprimir las tensiones que generaron manifestaciones antisemitas en Trípoli y Benghazi, incluido un intento por irrumpir en su hotel para sacarlo de allí por la fuerza. Gerbi había regresado a Libia días atrás, después de casi 45 años en el exilio, para reabrir la sinagoga Dar Bishi de la capital y recuperar la vida judía en esa nación y ya había sufrido otros amedrentamientos.