La actitud de dos futbolistas iraníes, que festejaron los goles de su equipo con gestos obscenos, cayeron mal en las autoridades judiciales encargadas de hacer cumplir las rígidas normas islámicas en el país. Mohammad Nosrati y Sheys Rezaei, ambos del Persépolis, podrían ser condenados a prisión e, inclusive, recibir latigazos. Así se los hizo saber el juez Valiollah Hosseini, encargado de juzgarlos. El episodio ocurrió el fin de semana pasado durante el partido con el Damash Gilan. En dos oportunidades, Nosrati y Rezaei se tocaron las colas, en una de ellas, de forma ampulosa. La Federación de Fútbol de Irán (FFI) ya suspendió a ambos jugadores y les aplicó una multa de 40 mil dólares a cada uno.