La primera fase de las elecciones legislativas egipcias concluyó ayer tras una holgada victoria de los islamistas en la primera vuelta, en la que aplastaron al bloque liberal, y por consiguiente a Mohamed El Baradei, diez meses después de la caída del presidente Hosni Mubarak. La afluencia de votantes fue muy inferior a la de la primera vuelta de la semana pasada. Esta primera fase de la votación abarcaba a un tercio de las gobernaciones del país, incluidas El Cairo y Alejandría.