La violencia continuó ayer en Nigeria con la muerte de otras diez personas en un ataque, 48 horas después de atentados que causaron al menos 166 muertos en Kano, ciudad que visitó el presidente Goodluck Jonathan, quien ya anunció arrestos. En Tafawa Balewa, en el Estado de Bauchi, asaltantes lanzaron granadas artesanales en casas, sorprendiendo a los habitantes dormidos, según un líder de la etnia Sayawa, la comunidad cristiana atacada.