Hamid Karzai, el presidente de Afganistán, ha llegado este jueves a Islamabad para participar en un cumbre tripartita de dos días con sus vecinos de Pakistán e Irán en la que desde el punto de vista afgano solo hay una crucial cuestión sobre la mesa: conseguir que Pakistán, el infalible padrino de los insurgentes, colabore en la apertura de un proceso de negociación de paz entre Kabul y los talibanes. “Los talibanes no pueden existir ni un mes sin Pakistán”, comenta una alta fuente gubernamental afgana.