Los integrantes del grupo extremista islámico Forsane Alizza, detenidos la semana pasada, planeaban varios secuestros, entre ellos el de un magistrado de Lyón «con apellido judío», según reveló un oficial francés. El juez de instrucción que atiende la causa tiene fuertes razones para sospechar que el grupo ha cometido crímenes; pero ha concedido más tiempo a la policía para que continúe la investigación de los miembros de la organización, que había sido prohibida.