Pasaron 13 años entre el descreimiento total y la confianza absoluta. Entre la resistencia feroz y el sueño cumplido. Becky Sabah lo cuenta con la claridad del que fue testigo y protagonista a la vez. En 1998, cuando entró a la Comunidad Israelita del Uruguay (o «Kehilá») para dirigir la recién abierta Área de Discapacidad, los primeros tiempos fueron cualquier cosa menos fáciles.