En Grecia, la memoria de los miles de judíos exterminados por los nazis tras la ocupación del país en 1941 quedó largo tiempo relegada, pero el gran avance de los neonazis en las últimas semanas vuelve a traer miedo y viejos recuerdos entre los sobrevivientes. Isaac Mizan recuerda aún haberse despertado y mirar el humo que se elevaba de los hornos crematorios. Era en 1944, y los nazis quemaban cuerpos en el campo de exterminio de Auschwitz. “Perdí el sueño cuando los vi entrar en el Parlamento”, dice Mizan, de 85 años, quien fue deportado a la edad de 16 años de su ciudad natal de Arta, en el oeste de Grecia, con sus padres y tres hermanas, de las que solamente una sobreviviría.