Entre lágrimas, conmocionado, nervioso y portando en su mano derecha un Kalashnikov. Así se ve a un niño de no más de 10 años en Siria en una foto y en unas imágenes que la agencia francesa de noticias AFP ha conseguido y que han servido para demostrar que en la cruel guerra que se vive desde hace más de un año se usa a los niños como soldados tal y como ya aseguraba la ONU en un informe presentado hace unas semanas.