El ministro de Defensa, Ehud Barak, admitió el lunes 11 de junio ante un grupo de jóvenes que realizan su “servicio nacional” no militar, que Israel está siguiendo de cerca los acontecimientos en Siria, ante la posibilidad de que Damasco transfiera armamento avanzado y no convencional a la organización terrorista Hezbollah si es derrocado el presidente Bashar al-Assad.