La historia se repite porque nuestros errores también. Kahneman ha investigado cómo nos equivocamos los humanos y ha explicado así por qué los ciclos económicos son recurrentes. El Homo economicus racional y, por tanto, previsible supuesto por toda la economía ortodoxa es un mito. En realidad, lo único predecible es que nos equivocamos: sólo cambia el tipo de error. Los alumnos de Económicas que presencian su ingreso en la Real Academia de Economía (Racef), presentado por el presidente de La Caixa, Isidre Fainé, sonríen ante este Nobel que no sólo reconoce sus errores, sino que los ha convertido en un acertado y formidable desafío científico: Pensar rápido; pensar despacio.