Los nuevos conflictos en Siria, Mali, Costa de Marfil o Libia, y el recrudecimiento de otros ya existentes, especialmente en África Oriental, multiplicaron la cifra de refugiados en el mundo durante 2011, considerado el peor en la última década. En el Día Mundial del Refugiado, que se conmemoró ayer, la agencia de la ONU para esta cuestión (Acnur) y otras organizaciones que trabajan en el mismo terreno alertaron que cerca de 800 mil personas se vieron obligadas a abandonar su hogar durante el pasado año, la mayoría debido a la persecución y la violencia.