Esta semana, con motivo del Día Internacional Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el vicepresidente iraní, Mohammad Reza Rahimi, pronunció un discurso antisemita en Teherán, donde aseguró que el hecho de que no exista ningún sionista drogadicto es una prueba de que los sionistas «participan en el tráfico de drogas y en el el asesinato de criaturas negras recién nacidas en África». Rahimi explicó que su teoría se basa en que el abuso de drogas en todo el mundo y la matanza de bebés tiene sus raíces en las enseñanzas del Talmud.