El día 4 de agosto se han cumplido cien años del nacimiento de Raoul Wallenberg, justo gentil, cuyo nombre quedó y quedará grabado para siempre en los registros de la historia. Nació en 1912 en Suecia. Viaja en 1931 a los EEUU para estudiar arquitectura, graduándose en 1935. Ese mismo año fue a trabajar a una filial del Banco Holandés en Haifa.