“El escenario es siempre el mismo: una mujer en la plaza Tahrir, en El Cairo, al final de la tarde. Es un día de manifestación. Ella es egipcia, o no, lleva velo o no. Algunas veces es una militante, otras es periodista. Ella se abre camino entre la compacta multitud escoltada por compañeros. Pero repentinamente, la situación cambia de manera brusca. En pocos segundos, el baño de masas se transforma en una violación colectiva. Decenas de manos se abalanzan sobre su cuerpo. La mujer se da cuenta que está rodeada por decenas de hombres que la separan a la fuerza de sus compañeros”. En estos términos describe Claire Talon, corresponsal de “Le Monde” en la capital egipcia, una situación que se ha repetido muchas veces: la violación de mujeres en las manifestaciones masivas que tuvieron lugar en el marco de la polémica “Primavera árabe”.
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