En los últimos meses ha habido un esfuerzo concertado para lograr que el Comité Olímpico Internacional disponga un minuto de silencio en la ceremonia de apertura en los Juegos de este año, para recordar a los atletas israelíes que fueron asesinados –no matados, asesinados- en los Juegos de Munich en 1972. Los Juegos, que se celebran este año en Londres, tienen 17 días de duración. Son 24.480 minutos. Los peticionantes solicitaron sólo uno de esos minutos, pero es evidente que sus esfuerzos han fracasado. Antes de especular sobre por qué el COI ha sido tan firme en su negativa, vale la pena reflexionar sobre qué es exactamente lo que ocurrió en Munich hace 40 años.