Entonces, suavemente, como en cuclillas, llega un pensamiento sobre ti, y de golpe recuerdo que te amo.
Entonces, suavemente, como en cuclillas, llega un pensamiento sobre ti, y de golpe recuerdo que te amo.
Ahí estaba ella. Es cierto que, sepultada en su burka, podía ser cualquiera; con un poco de suerte, incluso un jefe talibán o algún imán de ésos que predican, y con verdad, que el Corán prescribe pegar a la mujer, aunque sin pasarse (prohíbe golpearla en la cara, por ejemplo; eso, ni a los animales). Pero no; era ella, la adúltera: aquélla a cuyo marido el mismísimo Alá concediera el derecho a asesinarla por haberse fugado con otro, y él, ¡cómo sustraerse a tan divino mandato!, kaláshnikov en mano, disparó contra la fornicadora a menos de dos metros; aquélla que cayó como si de un pelele se tratase tras el tercer disparo, entre los aplausos y vítores de un centenar largo de espectadores que de pie o sentados asistían a la carnicería y cerraban el espectáculo con sus viva el islam y Alá es grande de rigor, no se sabe si por la gratuidad de la entrada en el improvisado coliseo en el que aquél se celebraba, o por la certera puntería del galardonado gladiador contra la fiera o, más bien, por la justicia con la que Alá y el Islam premian a sus crédulos.
En un hecho histórico, el prestigioso jurista israelí David Scharia fue designado principal asesor legal y coordinador de justicia penal de la Dirección Ejecutiva Antiterrorista del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El canciller, Avigdor Liberman, viajó hoy, lunes, a Bruselas para participar de la reunión anual de la Asociación Unión Europea-Israel y tratar de convencer a los miembros de la primera de incluir, al igual que los Estados Unidos, a Hezbollah en su nómina de organizaciones terroristas a raíz del atentado en Bulgaria y el intento fallido en Chipre, ambos países integrantes de ese bloque regional.