A nuestro alrededor se escucha el eco incesante de ametralladoras, fusiles y explosiones de proyectiles y cohetes lanzados sobre el centro del poblado vecino, que provocan varios incendios a la vez y una gran humareda. Estamos en los montes del Golán, ocupados por Israel en la guerra de los Seis Días, de 1967, a unos dos kilómetros de la localidad siria de Jubata el Hashab, en la zona sur del país. El pueblo, que se encuentra en plena guerra civil, al igual que todo el país, es como una pantalla de cine gigante que, infelizmente, en este caso es estremecedoramente real. Esta zona se encuentra a sólo unas decenas de kilómetros de la ciudad siria de Deraa, donde empezó la revolución hace 17 meses, y a poco más de 40 kilómetros de la capital, Damasco.
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