La televisión israelí cortó durante un minuto la trasmisión del desfile de las diversas delegaciones olímpicas, en recuerdo de los once atletas de ese país asesinados durante los juegos de Munich en 1972. Tras el pase de su delegación, que desfló con cintas negras en sus brazos, los hogares israelíes tuvieron en las pantallas de sus televisores los rostros de los deportistas y sus respectivos nombres.