Más de 30 universidades en Irán empezaron a aplicar en este nuevo año académico una serie de restricciónes, que prohíben la presencia de mujeres en casi 80 carreras.
Más de 30 universidades en Irán empezaron a aplicar en este nuevo año académico una serie de restricciónes, que prohíben la presencia de mujeres en casi 80 carreras.
La noticia habla de Ruqaya, una niña de ocho años que fue oradora en un gran congreso islamista en Sydney. La niña hizo una defensa apasionada de la yihad ante un numeroso público, hasta el punto de que alarmó a la primera ministra de Australia, horrorizada por el uso de niños en favor del fundamentalismo. A pesar de la indolencia ante estos asuntos, el hecho es que esta noticia debería interesarnos, primero porque la radicalización islamista en Occidente no para de crecer. Y segundo, porque el partido que organizó el congreso y también las manifestaciones más violentas del país es el llamado Hizb Ut-Tahrir, cuyo objetivo es la conquista de Occidente.
Días atrás llegó al país para una visita oficial el presidente del Banco Central del Uruguay, Dr. Mario Bergara. El punto alto de su estadía fue el encuentro que mantuvo con las autoridades del Banco de Israel, encabezadas por el Dr. Stanley Fischer. El huésped recorrió el edificio de la entidad monetaria en Jerusalén y posteriormente conversó largamente, almuerzo incluido, con el Dr. Fischer.
Alemania, agosto de 1932. Los nazis acaban de convertirse en el primer grupo parlamentario, con el 37% de votos. Sin embargo buena parte del sistema político aun se resiste a aceptarlos y no son convocados a formar gobierno, ni siquiera son considerados para integrarse eventualmente al próximo gabinete. En las calles la violencia es banal, sangrienta y cotidiana. Todos los partidos políticos mantienen milicias armadas, incluso el moderado y republicano partido socialdemócrata. Solo los nazis tienen una fuerza de choque -las SA- que encuadran 400.000 hombres en uniforme pardo. El partido dispone de una enormidad de recursos económicos para mantenerla.