Israel, nuevamente, está en guerra. Tras meses y meses de soportar una intermitente lluvia de misiles contra su territorio desde el bastión de Hamas en la Franja de Gaza, el gobierno israelí decidió lanzar una contundente ofensiva militar. Con ella no busca aumentar su territorio, ni eliminar a un rival político, ni masacrar niños inocentes. Solo llevar calma a sus ciudadanos, inmersos desde hace demasiado tiempo en un conflicto inacabable…