Los científicos esperan que algún día en un futuro lejano, minicomputadoras dotadas de conocimientos médicos recorrerán nuestro cuerpo, detectando enfermedades en etapas tempranas y tratándolas en el acto mediante la liberación de un fármaco adecuado, sin ninguna ayuda exterior. Para hacer realidad esta visión, las computadoras deben ser lo suficientemente pequeñas para caber en las células del cuerpo…