Aunque no hay vecino que no sepa que al Realejo se le llama “el antiguo barrio judío de Granada”, la historia sefardí de nuestras calles, los restos de aquella cultura o la realidad de la comunidad hebrea en la ciudad es desconocida para muchos. Hasta el punto de que, algunos, aún llaman “la estatua de Boabdil” al monumento a Yehuda Ben Saúl Ibn Tibon que preside la entrada al barrio del Realejo, judío erudito y patrón de los traductores…