Una violenta explosión ha destruido por completo la iglesia y el convento de los Frailes Franciscanos Capuchinos en Deir Ezzor, Mesopotamia. La noticia llegó a la agencia vaticana Fides a través de fray Tony Haddad, viceprovincial de los franciscanos capuchinos para Oriente Medio, que es el responsable de la presencia capuchina en El Líbano y Siria.