Abogados y activistas de derechos humanos reclaman un cambio en la legislación sudanesa, que permite el matrimonio de niñas de apenas 10 años. Advierten que es hora de que se reconozca la igualdad de género para que ellas puedan asumir el control de sus vidas y dejar atrás el ciclo de casamientos precoces y abusos.