Aunque la presencia judía en Galicia se documenta, al menos, desde el siglo XI y durante casi 500 años, su investigación se enfrenta a dos serios problemas: la escasez y la dispersión documental.
Quizá debido al reducido número de integrantes de las comunidades judías gallegas, apenas se han conservado cinco centenares de documentos sobre los mismos, lo que dificulta gravemente su