Los jóvenes representan hoy en día casi un tercio de los migrantes internacionales. En 2010, se estimó su número en 27 millones. Constituyen un inmenso potencial de acercamiento entre los pueblos, de diálogo intercultural y desarrollo pero plantean asimismo enormes desafíos por lo que respecta a la exclusión, la pobreza, la explotación o las discriminaciones.