El tribunal le acusó al convertido al cristianismo de «conspiración» contra su país. Autoridades preocupadas por el interés de los jóvenes en evangelio
Un cristiano iraní, que se era de religión islámica y se convirtió fue condenado a diez años de prisión, acusado de “crímenes contra la seguridad del Estado” pues había distribuido copias del evangelio en su país.