El presidente electo de Irán, Hasan Rohaní, arremetió hoy contra Israel, al que comparó con «una herida en el cuerpo del mundo islámico que debe ser eliminada», sólo dos días antes de tomar posesión del cargo. Rohaní realizó estas declaraciones en una multitudinaria marcha en Teherán en el Día Mundial de Al Quds (Jerusalén), en la que también estuvo el presidente saliente, Mahmud Ahmadineyad, y que encabezó el líder supremo del régimen teocrático, Ali Jamenei.