Llegan con los sonidos de la guerra detrás. Algunos dejaron a sus familias entre balas cruzadas y apenas pudieron escapar solos del horror. Un total de 150 sirios llegaron a la Argentina desde que se desató la cruel guerra civil para derrocar al presidente Bashar al-Assad y todos ya recibieron la asistencia humanitaria del Gobierno o de las Naciones Unidas.