Podría tomar de cinco a diez años poder comercializar la tecnología. Pero lo cierto es que Investigadores de la Universidad Ben Gurion revelaron la el invento de un combustible hecho a partir de agua y dióxido de carbono. “La tecnología se basa en nuevos catalizadores especialmente adaptados y procesos catalíticos”, dijo Moti Herskowitz, uno de los responsables del nuevo proceso.
Si bien se podría tomar de cinco a diez años poder comercializar la tecnología, los investigadores esperan poder llevar a cabo una demostración dentro de dos años, dijo Herskowitz en la cumbre sobre combustibles Bloomberg en Tel Aviv.