Cuando uno piensa en el Holocausto, piensa en Auschwitz. El genocidio de los judíos en la antigua Unión Soviética, en cambio, está casi olvidado. Lo recuerdan solo sobrevivientes e historiadores especializados.
“¿Qué es peor: morir gaseado en Auschwitz o de hambre en Transnistria?“. Es una pregunta para la que puede no haber respuesta. Tampoco Mijail la da: “Uno fue un genocidio de proporciones industriales; el otro, un salvaje Holocausto”.