Investigadores israelíes se disponen a estudiar nueve rollos con textos religiosos de hace 2.000 años que fueron hallados en una cueva en los años 50, pero que hasta ahora no habían sido leídos. Alrededor de dos docenas de filacterias (tefilín en hebreo), dos pequeñas envolturas de cuero que contienen tiras de pergamino con ciertos pasajes de escrituras que los judíos, llevan atadas en ciertos rezos, una en el brazo izquierdo, y otra a la frente, fueron halladas durante unas excavaciones en las cuevas situadas en la costa del mar Muerto en Qumrán a principios de los años 50. Los rollos, que contenían textos bíblicos y sectarios antiguos fueron trasladados entonces al Museo de Israel, donde los especialistas pudieron dedicarse a su estudio, y adentrarse en las particularidades de la teología judía antigua.