Los dos estadounidenses que murieron combatiendo en Gaza eran parte de una camada de judíos de todo el mundo que abandonan voluntariamente la buena vida en sus países para servir en el Ejército de Israel.
Los dos estadounidenses que murieron combatiendo en Gaza eran parte de una camada de judíos de todo el mundo que abandonan voluntariamente la buena vida en sus países para servir en el Ejército de Israel.
El testimonio de Richard Kemp es categórico. En el actual conflicto entre Israel y Hamas se están cometiendo crímenes de guerra, pero en su opinión, estos deben ser atribuidos a la organización islamista que gobierna Gaza, y no a Israel. Kemp fue comandante de las tropas británicas en Afganistán, donde combatió a los talibanes, comandó a los «cascos azules» en Kosovo y tuvo a su cargo la lucha contra el terrorismo en el Ulster. Además, conoce bien los operativos que Israel ha realizado en Gaza.
El multimillonario, Michael Bloomberg, anunció que estaba volando a Tel Aviv para mostrar su solidaridad con Israel e instó a la Administración Federal de Aviación norteamericana a levantar la suspensión de los vuelos.
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos prohibió a las aerolíneas estadounidenses volar durante 24 horas a Israel debido al peligro que existe por los cohetes, una decisión que fue adoptada también por varias compañías aéreas europeas.