Este jueves en el Vaticano, el ex presidente de Israel visita al Santo Padre. El pasado 8 de junio tuvo lugar el histórico encuentro por la paz junto con Mahmud Abbas, en los Jardines Vaticanos
Este jueves en el Vaticano, el ex presidente de Israel visita al Santo Padre. El pasado 8 de junio tuvo lugar el histórico encuentro por la paz junto con Mahmud Abbas, en los Jardines Vaticanos
Resulta innegable que hay una ola de antisemitismo en nuestro país. Es preciso reconocer el fenómeno, definir su naturaleza y analizar sus causas para erradicarlo.
Los judíos venimos sufriendo la manipulación de las noticias acerca de Israel desde hace décadas. Este verdadero flagelo nos acosa de manera continua, no sólo cuando se desata una guerra, sino en forma cotidiana. El tema nos resulta harto conocido, al punto que, por años, lo hemos denunciado ante los medios locales, con la esperanza vana de que no repitieran mecánicamente las noticias de las grandes agencias. La importancia del asunto no puede ser mayor: la mentira, la injuria y la difamación de lo judío, ha sido el combustible del antisemitismo por siglos.
Las declaraciones realizadas por los dirigentes y portavoces de Hamás y de la Yihad Islámica tras el anuncio esta semana del acuerdo de alto el fuego a largo plazo con Israel nos sirve como recordatorio de sus verdaderas intenciones y estrategia.