El Gobierno francés está preocupado. Cree que hay rebrotes inaceptables de antisemitismo. El presidente, François Hollande, el primer ministro, Manuel Valls, y el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, han lanzado alertas estas semanas de manera reiterada. Valls reaccionó duramente a finales de agosto contra el ataque a sinagogas y contra lo nunca oído en décadas en las calles de París: “Muerte a los judíos”. La guerra de Gaza exaltó los ánimos y el miedo entre las comunidades judías europeas está instalado.