Desde el comienzo del islam se desarrolla una guerra de exterminio entre los sunitas, que representan en la actualidad un 85% de los musulmanes en el mundo, y los chiítas que son entre el 10 al 15% de los creyentes musulmanes y que siempre fueron una minoría perseguida. Este odio Inter-musulmán, de siglos de antigüedad, el cual no se espera que disminuya en el futuro cercano, NO AYUDA a que no se impulse la cooperación contra los enemigos comunes, sobre todo Israel.