El director de cine húngaro Laszlo Nemes creó un gran revuelo en el festival de cine de Cannes con su primer largometraje: el desgarrador film «Hijo de Saúl», en el que retrata el trabajo de los trabajadores judíos «sonderkommando» (comando especial) que se vieron obligados a hacer algo del trabajo sucio de los nazis en los campos de exterminio.