Porque es la judía una identidad intemporal configurada a lo largo de los siglos como identidad basura o identidad residuo por la mirada de los otros, a los que ha servido históricamente como excusa para desplegar sus pulsiones asesinas. La Solución Final, explica Raul Hilberg a Claude Lanzmann en ‘Shoah’, no fue sino la culminación del ininterrumpido proceso histórico de judeofobia que comenzó con la obligatoriedad de la conversión a partir del siglo IV, continuó con la expulsión de los reinos cristianos entre los siglos XIV y XVI y culminó con su exterminio en el XX. Después de Auschwitz, quizá por la vergüenza que produjeron, incluso a los judeófobos, la complicidad y el silencio, Israel desplazó al judío como condensación de la ‘endiablada maldad’ que está en el origen de todas las desgracias del mundo. Y ahí estamos ahora.
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