Como parte del acuerdo nuclear, Irán ha accedido a permitir el acceso amplio de las instalaciones de enriquecimiento a inspectores internacionales. El gobierno del Presidente Hasan Rouhaní alega que quiere demostrar que cumple con el Tratado de No-Proliferación, del que ha sido parte desde 1968. El gobierno de Irán se prepara entonces para dejar al descubierto la mayoría de sus operaciones a los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). Sin embargo, Irán también ha firmado varios tratados de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos. Por lo tanto, también debería darle la bienvenida al individuo que está a cargo de monitorear los derechos humanos, el Relator Especial de la ONU sobre los Derechos Humanos en Irán, Ahmed Shaheed.
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