Han pasado 540 años desde que el escriba Moshe Ibn Zabarah redactó en A Coruña la Biblia de Kennicott, que fue ilustrada por Joseph Ibn Hayyim. Esta obra, considerada como una de las cumbres de la ilustración medieval, fue encargada por el judío coruñés Isaac de Braga y, tras una serie de avatares, la adquirió en Inglaterra, en 1771, el hebraísta y párroco de la iglesia cristiana de Oxford Benjamín Kennicott, que desde entonces da nombre a este volumen. Ahora la comunidad judía Galicia Bnei Israel quiere que el volumen retorne a la ciudad donde fue escrita y de la que salió «tras el decreto de los Reyes Católicos por el que se ordenó la expulsión de los judíos de España», indicaron fuentes de este colectivo.
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