La niña tiene cinco años y es despertada por su tío en una madrugada en la India. Alcanza a agarrar un juguete mientras es alzada, rodea el cuello del hombre con sus bracitos y arroja una mirada ojerosa y desoladora hacia la nada mientras es llevada hacia su casamiento clandestino con un adulto desconocido. Posiblemente no comprenda nada de lo que está sucediendo. Pero Stephanie Sinclair, fotógrafa estadounidense de National Geographic, sí comprende. Apunta su cámara y capta el momento, eternizando así una de las imágenes más tristes de nuestra era, la que testimonia el atroz fenómeno de los casamientos infantiles en el mundo.